El futuro o los futuros de las drogas y el ámbito de las adicciones en la UE de aquí a 2040 (escenarios marco de previsiones)

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Introducción y contexto

En esta página se ofrece información sobre la actualización más reciente de los escenarios marco de la EUDA. Se proporciona información general sobre el proyecto, notas metodológicas y acceso a los escenarios en sí.

Qué son los «escenarios»

Los escenarios se utilizan ampliamente en la prospectiva empresarial y desempeñan asimismo un papel tradicional consolidado en las actividades de prospectiva de las instituciones de la UE y sus agencias técnicas (1). La planificación de escenarios ofrece un enfoque estratégico para prepararse de cara a una amplia gama de futuros: en lugar de predecir un futuro específico y muy probable, los escenarios trazan posibles evoluciones alternativas. A continuación, se puede debatir y reflexionar sobre las implicaciones de tales evoluciones, mejorando las capacidades de las organizaciones en lo que atañe a la toma de decisiones anticipatorias. Los escenarios hacen hincapié en que se puede influir en el futuro; nos invitan a pensar en formas de lograr resultados deseables y en cómo evitar sendas potencialmente perjudiciales.

La EUDA (2) lleva desarrollando su capacidad de prospectiva desde 2019 a través de varias actividades, entre los que figuran los talleres de exploración prospectiva y de tendencias, el manual de herramientas para talleres de tendencias de la EUDA y el desarrollo de los primeros escenarios marco experimentales. El objetivo es desarrollar capacidades y herramientas que aumenten la preparación de la organización respecto a las tendencias, las políticas y las prácticas en materia de drogas, así como apoyar a las partes interesadas externas en el refuerzo de capacidades de prospectiva. Los escenarios que se presentan a continuación forman parte de este enfoque prospectivo y tienen por objeto ayudar a la organización en el reconocimiento temprano de posibles acontecimientos futuros y la preparación respecto a estos eventos, incluidos tanto las oportunidades como los retos, en un panorama mundial de las drogas en constante cambio.

Escenarios: tres futuros alternativos para las drogas y el ámbito de las adicciones en 2040

Seleccione uno de los escenarios.

 

 

Escenario 1: Armonía en la UE

green icon of people holding hands around the world

En 2040, la desigualdad social en la UE es menor que en cualquier otro momento de la historia reciente. Tras salir de una serie de crisis a mediados de la década de 2020, la cohesión económica, social y territorial avanzó rápidamente, lo que dio lugar a un alto nivel de bienestar colectivo: la gente nunca ha estado tan bien. Puede que las drogas no hayan desaparecido por completo, pero la adicción se encuentra en su nivel más bajo y causa menos daño que nunca. La polarización política se ha reducido considerablemente y la sociedad en su conjunto se ha vuelto más confiada, lo que facilita mucho la integración del creciente número de jóvenes trabajadores que se trasladan a la UE (y dentro de la Unión). La migración y los inmigrantes se han convertido en un activo importante en una Europa cada vez más diversa, fomentando la innovación e impulsando la generación de valor añadido.

Descripción del escenario

Dónde estamos y cómo hemos llegado hasta aquí: la UE y el mundo en 2040

En 2040, los ciudadanos de la Unión disfrutan de una alta calidad de vida en lo que se está convirtiendo cada vez más en una «Europa del bienestar». Aunque inicialmente no lo pareciera, las lecciones extraídas de la exitosa colaboración internacional durante la pandemia de la COVID-19 no se perdieron en el mundo, y tras las crisis geopolíticas de principios de la década de 2020, un renacimiento de las democracias ha traído estabilidad a la economía mundial. En 2040, el duro trabajo realizado en las décadas de 2020 y 2030 para mitigar los impactos más graves del cambio climático y revertir la degradación medioambiental comienza a dar sus frutos. Asimismo, tras más de una década en la que la atención mundial se centró cada vez más en la importancia de la innovación y el desarrollo tecnológico, se financia ahora generosamente la investigación científica, y el conocimiento fluye libremente a través de las redes internacionales.

La vida dentro de la UE en 2040

La cohesión en la Unión ha avanzado considerablemente. En 2040, las políticas de inmigración eficaces propician que los recién llegados se integren con rapidez, y los migrantes jóvenes compensan los efectos de una población (activa) que se reduce y envejece paulatinamente. En muchos sectores, la escasez de mano de obra cualificada es cosa del pasado. El salto digital adelante, culminado a mediados de la década de 2030, colocó a todo el mundo y a casi todas las cosas, en todas partes, en línea, y gracias a la mejora de las infraestructuras y a la mayor disponibilidad de servicios públicos, las disparidades entre regiones de la Unión se fue reduciendo durante más de una década y ahora son considerablemente menores que en 2020. Como consecuencia de ello, el sentimiento general de resentimiento se ha atenuado en gran parte, y (la mayoría de) las personas tienen más confianza en las instituciones y han dejado de considerar que la política sea un juego de suma cero. Estos avances también han facilitado la lucha contra la delincuencia organizada, lo que ha dado lugar a una reducción significativa del tráfico de drogas y de la violencia relacionada con las drogas. Los niveles de corrupción han disminuido, ya que las redes criminales carecen ahora de los fondos necesarios para socavar la gobernanza, al igual que las tasas de robo, hurto y atraco, con menos delincuentes acuciados ahora por la necesidad de financiar su adicción a las drogas. El bienestar colectivo es un elemento fundamental de las políticas de la UE y de los Estados miembros, y existe una gran disposición a dedicarle capital político y financiero.

El estado de la salud pública y la asistencia sanitaria en 2040

El sistema sanitario de 2040 se encuentra considerablemente menos sobrecargado. Por un lado, las personas llevan una vida más saludable, ya que la reducción de las emisiones y la mejora de la salud y la seguridad en el trabajo conducen a una mejor salud física. Además, los entornos laborales menos estresantes y un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal, así como la ausencia de presiones económicas y austeridad, se traducen en una menor carga mental y, por lo tanto, en una reducción considerable de los trastornos asociados. Por otro lado, la asistencia sanitaria como tal también ha mejorado. Gracias a una mejor conectividad, los conocimientos sanitarios están disponibles casi en todas partes, mientras que el refuerzo de la cooperación y la coordinación a escala de la Unión en cuestiones sanitarias (arraigadas en la respuesta común a la pandemia del a COVID-19 e institucionalizadas en los años transcurridos desde entonces) ha dado lugar a un panorama sanitario que ofrece un acceso casi equitativo al tratamiento, lo que resulta crucial para una sociedad muy diversa. Las disparidades en cuanto al acceso y la disponibilidad persisten, pero el énfasis en la atención de base comunitaria —con raíces en la confianza, las relaciones y las instituciones locales consolidadas - propicia que tales diferencias se mantengan en un nivel mínimo. Gracias a los esfuerzos de las iniciativas de la UE en materia de longevidad, cada vez hay más tratamientos para las enfermedades crónicas y de la vejez disponibles en el marco de la prestación de asistencia sanitaria general.

¿Qué significa todo esto para las drogas, las políticas en materia de drogas y la vigilancia de las drogas en 2040?

Una mayor cohesión, armonización y cooperación transfronteriza también se reflejan en las políticas de la UE en materia de drogas y su aplicación, así como en los componentes de políticas complementarias, como los derechos humanos, la seguridad pública y la reducción de la delincuencia, entre otros. Las políticas en materia de drogas se encuentran ahora plenamente coordinadas y formuladas de manera conjunta con la sociedad civil, lo que da lugar a programas de prevención para «toda la sociedad» que se ejecutan a menudo en el contexto de programas de equidad social y se instituyen con vistas a mejorar la justicia y la equidad sociales. Las iniciativas de I+D adecuadamente financiadas, respaldadas por datos de alta calidad, receptivos y transparentes sobre el uso de drogas, han posibilitado las intervenciones rápidas y específicas. Estas intervenciones se han convertido en la norma en respuesta a los patrones de adicción emergentes. Han surgido opciones innovadoras de tratamiento y prevención temprana que se adaptan constantemente para ajustarse mejor a la creciente complejidad de los perfiles de necesidades y, gracias a las nuevas tecnologías, ahora es posible intervenir rápidamente a escala individual. Tal evolución no solo ha frenado el uso de nuevas sustancias psicotrópicas (NSP), sino que también han disminuido las tasas de abuso de medicamentos, respaldadas además por un despliegue de la medicina personalizada en toda la Unión. Con un claro enfoque en atenuar los daños en lugar de limitarse a combatir las drogas en sí, algunas de estas sustancias seleccionadas meticulosamente han sido legalizadas y se encuentran disponibles a través de canales cuidadosamente controlados. Gracias a las políticas de innovación adecuadamente equilibradas de la UE y a su influencia en la escena mundial, no solo nunca se materializó la amenaza de una nueva oleada de drogas de diseño concebidas por la inteligencia artificial (IA), sino que la coordinación mundial también desempeña un papel clave en la lucha contra las drogas sintéticas en general. Por ejemplo, el comercio de precursores de drogas lo restringen con celeridad los países exportadores una vez que se detecta su uso indebido, y los mercados en línea de NSP y otras drogas se vigilan y desarticulan de manera constante.

Ideas clave del escenario

  • La formulación conjunta de políticas con la sociedad civil, especialmente en lo que respecta a los cambios en la normativa y los entornos de uso de drogas, da lugar a una aceptación generalizada entre los grupos de usuarios.
  • El desarrollo de políticas dinámicas, adaptables y receptivas que hacen un uso eficaz de los datos contrastados permite reaccionar con rapidez y precisión ante los nuevos acontecimientos, en particular en lo que respecta a la amenaza que representan las nuevas sustancias psicoactivas.
  • Una normativa clara y armonizada en toda la UE conduce a la formulación de respuestas eficaces en materia de drogas, con unos servicios sanitarios plenamente preparados para posibles crisis y antídotos ampliamente disponibles (por ejemplo, naloxona para los opioides).
  • La innovación y los esfuerzos coherentes para repensar y mejorar las buenas prácticas redoblan el impacto de los programas de prevención y permiten reacciones más tempranas a las amenazas emergentes.
  • Un menor uso de drogas reduce la violencia y los niveles de delincuencia que se dan como subproducto del mercado de sustancias ilegales, al liberar recursos para promover la sociedad del bienestar.
  • Habida cuenta de que los datos desempeñan un papel fundamental a la hora de orientar los esfuerzos terapéuticos, el intercambio libre y oportuno de información sobre el abuso de sustancias en toda la UE resulta esencial para ofrecer programas de tratamiento eficaces.

Escenario 2: Tirando a duras penas

two pairs of hands exchanging money and other items

En 2040, la UE se mantiene entera, pero por poco. Con una crisis mundial tras otra repercutiendo en el continente, las diferencias sociales son mucho más amplias que antes y prevalece una perspectiva sombría entre los responsables de la formulación de políticas de la Unión. En un contexto en el que a la población le cuesta cada vez más hacer frente al aumento del coste de la vida, se amplían las disparidades locales y sociales en materia de salud, lo que da lugar a que los ingresos y la ubicación geográfica, en lugar de la necesidad, sean los principales factores determinantes del acceso a los tratamientos sanitarios. Dado que las drogas siguen constituyendo un mecanismo clave para hacer frente a la realidad para muchas personas, las autoridades de la Unión apenas logran seguir el ritmo de la creciente complejidad del abuso de drogas y medicamentos, las adicciones y el aumento de la violencia relacionada con las drogas... pero ¿por cuánto tiempo más?

Descripción del escenario

Dónde estamos y cómo hemos llegado hasta aquí: la UE y el mundo en 2040

Tras las crisis de principios de la década de 2020, la recuperación siguió siendo lenta. Además, la dependencia económica respecto a naciones extranjeras nunca disminuyó significativamente en el decenio de 2030, lo que limitó el control de la UE sobre su influencia en la política de exportación de otras naciones. Para 2040, la colaboración internacional se ha reducido únicamente a garantizar el flujo constante del comercio; más allá de ello, existe poca voluntad de abordar los problemas de forma conjunta. En cambio, en la última década se ha producido un aumento de las campañas deliberadas de desinformación, las operaciones de injerencia se han convertido en una práctica habitual y la mayoría de los Estados no perciben ninguna ventaja en compartir información libremente. Dado que los retos climáticos se han obviado en gran medida en los últimos 15 años en favor de beneficios económicos a corto plazo, los efectos del cambio climático son ahora cada vez más graves y, con el aumento constante de los costes de mitigación, la vida cotidiana resulta cada vez más difícil para muchos en la UE.

La vida dentro de la UE en 2040

En 2040, las diferencias en cuanto a riqueza entre las regiones de la Unión muestran escasos indicios de reducirse, y en algunas zonas incluso se han ido ampliando desde hace más de una década. El panorama económico de la Unión es ahora demasiado desigual para ofrecer niveles de vida similares a todos sus ciudadanos. Los Estados miembros también han divergido en lo que respecta a la gobernanza, y algunos se inclinan hacia la autocracia, mientras que otros han introducido nuevas formas de participación pública para reforzar sus raíces democráticas. Los problemas relacionados con la integración de los migrantes hacen que la escasez de cualificaciones persista en muchos sectores o, a medida que las poblaciones envejecen, vaya en aumento. Aunque muchos en Europa siguen disfrutando de altos niveles de vida y bienestar, otros se encuentran en una situación mucho menos favorecida, y este aumento de la disparidad económica ha provocado que la delincuencia organizada se generalice (y se normalice) en regiones en las que las perspectivas económicas son especialmente sombrías. La esperanza de vida comienza a disminuir y la proporción de años de vida saludable respecto al total se reduce rápidamente. Existen pocas iniciativas a escala de la UE que aborden estas cuestiones, lo que da lugar a un mosaico de enfoques diferentes.

El estado de la salud pública y la asistencia sanitaria en 2040

«Bueno, siempre podría ser peor» refleja una actitud ampliamente compartida entre los profesionales sanitarios y los pacientes en 2040. Hasta la fecha, los sistemas sanitarios han logrado mantener el ritmo de la incidencia creciente de trastornos (enfermedades no transmisibles y problemas de salud mental), pero se encuentran al límite de su capacidad. Dado que la vida cotidiana representa una batalla para una gran parte de la población activa, cada vez son más las personas que viven en entornos inseguros, lo que inevitablemente conduce a que aumenten, o al menos a que no se reduzcan, las enfermedades transmisibles. Desde hace quince años, Europa se aleja lentamente de convertirse en una sociedad del bienestar. Las desigualdades de riqueza resultan evidentes en la distribución de enfermedades graves, que padece actualmente casi una cuarta parte de la población activa. Sin embargo, se desconoce el estado exacto de la equidad sanitaria regional y económica, ya que los esfuerzos por mejorar el intercambio y la compatibilidad de los datos sanitarios se esfumaron en la década de 2030. Con demasiada frecuencia, el acceso a la asistencia sanitaria depende ahora de la riqueza personal y del lugar de residencia. La asistencia sanitaria de gama alta, un producto de empresas innovadoras, está a disposición de quienes pueden permitírsela; otros recurren cada vez más a la autoasistencia y a la automedicación, en particular en lo que respecta a los problemas de salud mental, y buscan ayuda en un creciente mercado negro de fármacos con receta.

¿Qué significa todo esto para las drogas, las políticas en materia de drogas y la vigilancia de las drogas en 2040?

Los Estados miembros despenalizan, de forma explícita o implícita, ciertas drogas recreativas, y una despenalización ulterior cuenta con ruidosos defensores, entre los que figuran los grupos de presión sectoriales, por lo que el panorama normativo en la UE es cada vez más desigual. En consecuencia, las drogas que son ilegales en algunos países se comercializan de manera agresiva en otros. Los cambios en los flujos comerciales también han dado lugar a que algunas drogas se encuentren más ampliamente disponibles, mientras que otras escasean o son más caras. Los esfuerzos por reducir el uso de drogas nocivas pero legales, por ejemplo mediante la revisión de la legislación de la UE en materia de control del tabaco con el fin de crear una generación libre de humo de aquí a 2040, o a través de la cooperación internacional, no han tenido éxito. En general, la tendencia al aumento del uso de drogas y del abuso y uso indebido de medicamentos no muestra signos de remitir. La desestigmatización y la privación social han ampliado el mercado del abuso de sustancias, dando lugar a nuevas oportunidades delictivas, tanto en lo que respecta a las innovaciones en los tipos de productos (principalmente en las NSP y las nuevas drogas sintéticas en general) como a los corredores de distribución emergentes, que las autoridades tienen dificultades para abordar. Al mismo tiempo, los comportamientos delictivos relacionados con las drogas han aumentado significativamente, lo que ha llevado a que se vuelva a priorizar la seguridad a escala local. Los esfuerzos de «alerta temprana» siguen siendo desiguales. En algunos Estados miembros, los laboratorios de ciencia forense cuentan con la capacidad para identificar las NSP y sus precursores, y las instalaciones de tratamiento de aguas residuales realizan pruebas continuas para detectar indicios de nuevas drogas; sin embargo, en otros países, los recortes presupuestarios hacen que las fuerzas del orden siempre vayan a la zaga a la hora de responder a retos mucho más diversos. Los usuarios a menudo desconocen los riesgos para la salud que plantean las nuevas drogas sintéticas, por lo que corren un mayor riesgo. Las conductas adictivas se han vuelto más complejas, mientras que los enfoques de tratamiento «universales» siguen siendo la norma, posiblemente también como resultado de la creciente brecha de información en cuanto al uso y los nuevos tipos de adicciones. Esta brecha de conocimiento se ve agravada por las disparidades en la vigilancia. Como resultado, los responsables de la formulación de políticas carecen de orientaciones detalladas y, a menudo, la inversión en políticas de lucha contra las drogas sigue sin perseguir objetivos específicos. Por otro lado, la criminalización de algunas drogas y las medidas de represión han aumentado, y las acciones comunitarias son ahora más frecuentes y más ampliamente aceptadas, aún cuando algunos solo las consideren un síntoma del fracaso del Estado.

Ideas clave del escenario

  • La creciente complejidad de las enfermedades y los perfiles de las drogas dificulta la intervención pública y requiere un enfoque específico de alerta mantenida.
  • A medida que aumenten las disparidades, más grupos se volverán vulnerables, lo que a menudo dará lugar a un uso de drogas específico de una determinada región y exigirá que la vigilancia se centre en la detección (temprana).
  • Los recursos policiales se ven desbordados por la lucha en dos frentes contra el aumento de la delincuencia organizada y el desarrollo de nuevas drogas, lo que dificulta la ejecución de programas de prevención.
  • Se requerirá un intercambio de datos acelerado para contrarrestar la falta de conocimientos sobre la mejor manera de invertir en estrategias de respuesta a los problemas relacionados con el uso de drogas y el papel de las nuevas tecnologías (por ejemplo, inteligencia artificial, biotecnología, etc.) en la fabricación de drogas ilegales. De lo contrario, se corre el riesgo de que los grupos de presión cubran los vacíos existentes.

Escenario 3: Castillo de naipes

icon with people looking confused with a column graphic, Sun, a big wave and w plant

Para 2040, la UE se encuentra a la deriva en el contexto de un sistema internacional sin rumbo y volátil. Las normas y reglamentos internacionales se ignoran en gran medida, y las alianzas y los bloques políticos se desmoronan. En el seno de la Unión, la tendencia a «actuar en solitario» ha dado lugar a una fragmentación política, social y económica. En la mayoría de los Estados miembros, este proceso ha afectado negativamente, en gran medida, a la salud y el bienestar de la población. Los sistemas sanitarios se encuentran al borde del colapso y apenas funcionan, mientras que el uso de drogas, impulsado tanto por la necesidad percibida como por la comercialización, prolifera ahora en todos los estratos de la sociedad y la adicción parece ser omnipresente, junto con la violencia relacionada con las drogas.

Descripción del escenario

Dónde estamos y cómo hemos llegado hasta aquí: la UE y el mundo en 2040

En los quince años anteriores a 2040, el mundo se ha fragmentado más. Se han elevado las barreras al comercio entre las naciones, la cooperación internacional se encuentra en su nivel más bajo desde hace tiempo, y las medidas de represalia se han convertido en la norma. A lo largo de la última década, la UE ha tenido dificultades para hacer frente a los retos en cascada a los que se ha enfrentado, y en la actualidad ya no se la considera, tanto fuera como dentro de la Unión, una fuerza que deba tenerse en cuenta en el ámbito de la política. La dependencia respecto a los suministros energéticos procedentes de países autocráticos no se ha reducido, y desde hace tiempo resulta evidente que todos los objetivos climáticos, que en su día fueron símbolos de una Europa unida, se incumplirán por un amplio margen.

La vida en la UE en 2040

En la mayoría de los Estados miembros, la situación económica parece grave. Las nuevas tecnologías han provocado la pérdida de puestos de trabajo, y que no se hayan establecido programas de formación a lo largo de la pasada década ha dado lugar a que el desempleo sea elevado y los salarios no sigan el ritmo de la inflación. Muchos pasan apuros y buscan soluciones fáciles. Al mismo tiempo, la polarización política, las protestas y la frustración pública han alcanzado nuevas cotas y, desde la década de 2030, los responsables de la formulación de políticas se ocupan sistemáticamente de lo propio para mantener la estabilidad interna. Los Estados miembros ya no recurren a la Unión en busca de soluciones, y el autoritarismo y las formas excluyentes de nacionalismo son la norma. Mientras que el número global de refugiados es más alto que nunca y la escasez de mano de obra cualificada asola la industria europea, se rechaza a los inmigrantes en las fronteras de la UE. La innovación, que en la actualidad no es mucho más que una palabra de moda en boca de todos, ha sufrido, a pesar de que se le asignan fondos considerables.

El estado de la salud pública y la asistencia sanitaria en 2040

Puede que no haya sido por falta de intentos, pero desde hace casi una década, los sistemas sanitarios de la UE son cada vez menos capaces de gestionar los retos que se les presentan. La falta de financiación y recursos se ve agravada por el fracaso de la acción colectiva internacional frente a las amenazas compartidas (por ejemplo, nuevas pandemias), lo que significa que no pueden abordarse emergencias regionales y estacionales (por ejemplo, olas de calor debido al cambio climático no mitigado). Con un desempleo, una inflación y una pobreza generalizados, las condiciones de vida han empeorado considerablemente en comparación con principios de la década de 2020. Muchos sufren depresión y otros problemas de salud mental, pero las opciones de tratamiento son limitadas, y cada vez más personas en la UE carecen de acceso a un seguro médico. Los costes, así como la falta de datos compartidos y de una infraestructura digital potente, hacen que las soluciones médicas innovadoras (incluida la sanidad electrónica) nunca se desplieguen a escala de la UE.

¿Qué significa todo esto para las drogas, las políticas en materia de drogas y la vigilancia de las drogas en 2040?

En la UE y sus Estados miembros, ya no existe un enfoque común respecto a los problemas que plantean las drogas. La fragmentación política ha dado lugar a leyes y políticas de aplicación muy diversas, mientras que las organizaciones supranacionales apenas mantienen su poder. El énfasis en la seguridad interna da lugar a que la represión, en lugar del tratamiento, se haya convertido en la norma. Se considera que los enfoques de tratamiento y reducción de daños contribuyen al problema y siguen adoleciendo de una grave falta de financiación, lo que se traduce en una carencia inequívoca de conocimientos, personal cualificado y gasto en investigación. Al mismo tiempo, posiblemente como consecuencia del uso generalizado previo de sustancias para el «dopaje cerebral», se ha abandonado ampliamente la estigmatización del uso de drogas, y tanto el uso de drogas sintéticas y opiáceos como el abuso de fármacos son habituales.

Con esta comercialización del mercado de las drogas, la UE se ha convertido en un importante productor de drogas sintéticas. Las disparidades sociales existentes también se hacen evidentes en la forma en que se perciben determinadas drogas y en cómo se redactan y aplican las leyes sobre estas sustancias. Los proveedores comerciales sofisticados e innovadores son capaces de atender las demandas de profesionales adinerados con productos que están legalizados como resultado de la presión política o que se encuentran en una zona gris y son ignorados por las fuerzas del orden, mientras que la población desfavorecida recurre a drogas baratas, habitualmente fabricadas en instalaciones clandestinas utilizando impresoras 3D pirateadas para drogas químicas y «planos de impresión» descargables. Dado que los usuarios suelen desconocer por completo los efectos precisos de las sustancias que usan, estas drogas sintéticas dan lugar a que se disparen los ingresos hospitalarios y las muertes por causas relacionadas con las drogas a escala local y regional. Asimismo, dado que las necesidades de tratamiento siguen sin cubrirse, el incremento de los problemas de salud mental ha elevado el uso de múltiples sustancias y el uso público, especialmente en las zonas rurales. Para contrarrestar la brecha de información y acción creada por las noticias falsas y la fragmentación política, los grupos de autoayuda de base comunitaria llenan el vacío dejado por unas autoridades desbordadas y, a menudo, se muestran tan hostiles con los traficantes de drogas como con las fuerzas del orden. La vida se ha vuelto más violenta, ya que los traficantes resuelven sus disputas con la fuerza y los adictos cometen delitos para satisfacer su adicción, mientras que otros se vuelven agresivos debido a los síntomas de abstinencia o a los cambios de personalidad relacionados con las drogas.

Además, algunos países perciben la influencia desestabilizadora de las drogas en las sociedades como una herramienta legítima en las relaciones internacionales, y ofrecen un puerto seguro a los productores y distribuidores de sustancias químicas precursoras. Otros simplemente utilizan las sustancias sintéticas como fuente de ingresos, mientras que las redes de delincuencia transnacional organizada, que en su día fueron uno de los mayores beneficiarios de la globalización, se encuentran ahora con más dificultades para operar en un entorno desglobalizado. Al mismo tiempo, la inversión empresarial en lo que se refiere a las adicciones se centra fundamentalmente en el desarrollo de sustitutos legales y en la provisión de tratamiento a clientes con alto poder adquisitivo. Por otro lado, la vigilancia ha mejorado, en particular como servicio para el sector privado, pero no ha logrado surtir efecto en los resultados en materia de adicción.

Ideas clave del escenario

  • A medida que empeoran las condiciones económicas, aumenta el número de usuarios vulnerables y marginados, al tiempo que cambian las prioridades públicas y se agotan los recursos financieros, lo que provoca la desaparición de opciones de tratamiento y que no se haga hincapié en la prevención.
  • El panorama de las drogas es cada vez más complejo, ya que las comercializa una gama mucho más amplia de proveedores de diversos estratos de ingresos y se promueven para satisfacer necesidades específicas, lo que dificulta las intervenciones estratégicas.
  • Constantemente aparecen nuevas sustancias sintéticas, con graves consecuencias para los usuarios desinformados y, a menudo, abrumando a los servicios sanitarios locales y regionales y a los cuerpos y fuerzas de seguridad.
  • Dado que las normativas difieren ampliamente entre los Estados miembros de la UE, no existen respuestas estables y eficaces al control de las drogas y a otras cuestiones conexas.

Enfoque metodológico

Cómo se desarrollaron los escenarios de la EUDA

A lo largo de una serie de talleres prospectivos con el personal de la EUDA, responsables de la formulación de políticas, representantes de los puntos focales nacionales de Reitox y participantes en Lisbon Addiction 2019 (con una participación total en torno a 120 personas), se examinó y debatió el conjunto de 14 megatendencias del CCI (3) en función del impacto probable de cada tendencia en el futuro de las drogas y la adicción. Este proceso dio lugar a la identificación de cinco tendencias respecto a las que se consideró que probablemente ejercerían el mayor impacto sobre el terreno hasta 2040. Además, un ejercicio de análisis prospectivo, que incluyó una revisión de los informes de la EUDA, permitió identificar otras seis tendencias emergentes que ya se pueden observar en el ámbito de las drogas y que pueden considerarse procesos relativamente «sólidos», visibles o significativos.

Cuadro 1.  Factores clave para los escenarios marco de la EUDA

Título Categoría STEEP Descripción

Cambio demográfico

Sociedad

Cambios en la demografía y los patrones migratorios, en términos de, por ejemplo, esperanza de vida, tasas de natalidad y proporción de sexos, así como rutas y flujos migratorios.

Diversificación de las desigualdades

Sociedad

Las disparidades entre las personas en lo que respecta, por ejemplo, a los ingresos, el acceso a la educación, la vivienda y la asistencia sanitaria, o el poder político, y el nivel de cohesión social resultante.

Cambios en los desafíos sanitarios

Sociedad

La evolución de las enfermedades (incluidas las no transmisibles) y las opciones de combate, así como los cambios en la interpretación general de la salud en relación, por ejemplo, con las pandemias mundiales o la salud mental.

Aceleración del cambio tecnológico y la hiperconectividad

Tecnología

El avance de la tecnología y la conectividad global en ámbitos como, por ejemplo, la nanotecnología o los sistemas de inteligencia colectiva.

Cambio climático y degradación medioambiental

Medio ambiente

El proceso de calentamiento global, con efectos directos sobre el medio ambiente natural, indicado, por ejemplo, por el aumento de las temperaturas, el incremento del número de fenómenos meteorológicos extremos, la subida del nivel del mar, etc. Dado que los impactos varían según la región, también lo hacen las medidas de adaptación.

Marco regulador cambiante

Política

Cambios en las leyes y políticas relacionadas con la regulación de la circulación y el uso de drogas, como, por ejemplo, la despenalización.

Evolución de las políticas en materia de cannabis

Política

Cambios políticos dentro de la UE en la situación jurídica del cannabis, en lo que respecta, por ejemplo, a la distinción entre fines médicos y uso recreativo.

Implicaciones de la economía global

Economía

Cambios en la economía mundial que afectan a la política y la vigilancia en materia de drogas, incluidos, por ejemplo, cambios en las oportunidades de financiación, medidas de austeridad gubernamentales, posicionamiento político, etc.

Uso indebido de medicamentos

Sociedad

El cambio en el uso indebido de medicamentos, por ejemplo, en lo que respecta a la escala y el estilo, y el avance de los respectivos mecanismos de control en términos, por ejemplo, de prácticas de prescripción o necesidades de investigación.

Perfiles de necesidades complejos e intervenciones personalizadas

Sociedad

Cambios en la complejidad del uso de drogas, como en lo que respecta a quién usa drogas y por qué motivos, y la consiguiente necesidad de intervenciones adaptadas en relación, por ejemplo, con las vulnerabilidades específicas de las personas o las opciones participativas.

Innovación y herramientas nuevas

Tecnología

El desarrollo de nuevos instrumentos para vigilar o detectar el uso de medicamentos y drogas, así como aplicaciones para mejorar la salud general, como, por ejemplo, las nuevas tecnologías de tratamiento o las nuevas formas de comunicación. 

Auge de la IA

(Adición de 2024)

Tecnología

El uso de la IA en la fabricación y detección de sustancias ilegales, así como en el tratamiento de las adicciones y la aplicación de la legislación correspondiente.

Volatilidad geopolítica

(Adición de 2024)

Política

A medida que el mundo deviene multipolar, el destino de las instituciones internacionales y los mecanismos de cooperación es incierto. Esto incluye la colaboración en la lucha contra el tráfico de drogas.

Sobre la base de esta lista de 11 tendencias pertinentes para la EUDA en total (véase el cuadro 1 anterior), junto con una búsqueda sistemática adicional de la bibliografía pertinente (4) para añadir nuevas perspectivas y avances, se llevó a cabo un proceso estructurado utilizando una metodología basada en factores clave (5), lo que dio lugar a la creación de tres prototipos de escenario.

En el taller de participación en escenarios de la EUDA en Lisbon Addictions 2022, estos escenarios marco se utilizaron como punto de partida para los debates del taller (para la presentación inicial, véase Future Impacts, 2022). Los facilitadores de Future Impacts y la EUDA ayudaron a 25 participantes (6) a analizar los escenarios y debatir las implicaciones específicas que podrían tener en el horizonte temporal de 2040 para la sociedad en general, para las drogas y las adicciones, así como para la vigilancia y la política en materia de drogas. Se proporcionó material adicional mediante un ejercicio de «cartas del futuro» en el que se formularon recomendaciones para la política actual. A partir de los resultados estructurados recopilados, se desarrollaron, perfeccionaron y actualizaron los tres escenarios.

Figura 1. Visión general del enfoque metodológico

Supuestos del escenario

Se eligió el año 2040 como marco temporal para los escenarios, ya que se consideró que era lo suficientemente lejano en el futuro como para provocar una reflexión más allá del próximo ciclo estratégico, facilitando así que el debate se aventurara más allá de los límites del «enfoque habitual». Además, la elección de 2040 propicia que el escenario sigue siendo concebible para sus destinatarios y no se adentre demasiado en el ámbito de lo fantástico.

Durante el período en que se crearon los escenarios, la volatilidad y las perturbaciones se mantuvieron en un nivel relativamente alto, en particular en lo que respecta a la pandemia de la COVID-19 y los cambios en el panorama geopolítico. En este sentido, los acontecimientos futuros que subyacen a los escenarios se interpretaron a través del prisma del marco VICA (volátil, incierto, complejo y ambiguo). Por lo tanto, se supuso que los eventos futuros serán, en cierta medida, rápidos e impredecibles, con relaciones de causa y efecto difíciles de interpretar. Sin embargo, los escenarios no destacan deliberadamente unos niveles extremos de perturbación o volatilidad (por ejemplo, el brote de una pandemia con una letalidad excepcionalmente alta o el inicio de la Tercera Guerra Mundial). Se centran más en cómo podrían desarrollarse la innovación, la economía, las sociedades, la cooperación y la tecnología, y en qué medida algunos aspectos de estos factores podrían llegar a resultar disruptivos. Las aportaciones relativas a las características específicas de una volatilidad más extrema podrían abordarse en futuras actividades de prospectiva de la EUDA.

En este caso, es importante señalar que las narrativas de dos de los escenarios desarrollados se extienden deliberadamente hasta los límites del «cono de posibilidades», y que el escenario «de normalidad» se sitúa «justo en el centro». Esto permite analizar la gama más amplia de implicaciones. Aunque, a primera vista, el escenario positivo puede parecer demasiado «de color de rosa» y poco realista con arreglo a las trayectorias actuales, su valor radica en brindar al lector la oportunidad de explorar cómo podrían orientarse las políticas hacia la consecución de estos resultados.

Metodología basada en factores clave

La metodología basada en factores clave utiliza factores fundamentales como eje vertebrador de un proceso transparente, sistemático y plenamente escalable. El proceso comienza con un examen minucioso de todos los factores identificados que podrían influir en el ámbito temático en cuestión («factores influyentes»). Los acontecimientos que probablemente ejerzan un impacto significativo se identifican como «factores clave» (FC). La posible evolución futura de cada FC se describe con más detalle sobre la base de una revisión bibliográfica, encuestas de expertos u otras fuentes, lo que da lugar a varias «proyecciones» para cada FC que destacan diferentes vías de desarrollo futuras.

Los resultados se presentan a menudo en forma de cuadro morfológico, es decir, una matriz de decisiones de dos dimensiones, en la que cada columna está encabezada por el nombre del FC y las proyecciones se describen debajo, con un cuadro para cada proyección (véase más adelante el paso 3 en la figura 2). Esto permite determinar y visualizar qué combinaciones de proyecciones son estructuralmente compatibles, encajan entre sí y son coherentes. Por lo tanto, los escenarios se forman a partir de combinaciones de una proyección por factor clave. A partir de estos datos, se pueden elaborar los escenarios («borradores de escenarios»), cada uno de los cuales describe cómo diferentes acontecimientos en distintos ámbitos sociales pueden dar lugar a una evolución futura plausible.

Debido a su carácter sistemático, este proceso puede actualizarse o ampliarse con relativa facilidad mediante la adición, adaptación o eliminación de factores clave o proyecciones, lo que permite adaptar rápidamente los escenarios a los requisitos y condiciones cambiantes en caso de que salga a la luz nueva información. Dentro de este marco metodológico, también es posible añadir «microescenarios» que se centren en temas específicos, o crear escenarios regionales concretos que señalen los avances en una región o país (sin dejar de estar alineados con los escenarios marco (o los macroescenarios)).

Figura 2. Resumen de la metodología basada en factores clave en el proceso de creación de escenarios de EUDA

La actualización de 2024

Los escenarios no son estáticos. Tienen que ser objeto de seguimiento, sometidos a pruebas de estrés y actualizados. Para que sean más eficaces, deben formar parte de un proceso permanente en el que se comparen periódicamente con acontecimientos recientes, se debatan y adapten, y se extraigan nuevas conclusiones.

Este documento muestra cómo se han actualizado los escenarios marco originales. Para esta actualización de 2024, Future Impacts revisó su trabajo de base original para evaluar el grado de solidez de los supuestos y llevó a cabo una breve revisión bibliográfica. Se hizo evidente que los nuevos acontecimientos, que el conjunto anterior de factores clave no reflejaba plenamente, han repercutido en el ámbito de las drogas, destacando varios aspectos. Uno de ellos se refiere a los avances tecnológicos de rápida maduración en el campo de la inteligencia artificial; otro es la persistente volatilidad geopolítica, con los primeros indicios de la utilización de drogas para obtener influencia política. Además, el auge de las nuevas sustancias psicoactivas y las drogas sintéticas, respecto al que se prevé en general que se acelere y crezca en escala dentro y fuera de la UE, figura en los tres escenarios, con su prevalencia determinada por el desarrollo de los demás factores clave.

La EUDA seguirá desarrollando estos escenarios en el futuro.

Referencias

EUDA (Agencia de la Unión Europea sobre Drogas) (2022), A foresight toolkit for the drugs field (Un conjunto de herramientas de prospectiva para el ámbito de las drogas). 

EUDA (2023), The future of drug monitoring in Europe to 2030: a report summary the findings and lessons learned from the EMCDDA’s «futures study» [El futuro de la vigilancia de las drogas en Europa hasta 2030: un informe que resume las conclusiones y las lecciones aprendidas del «estudio sobre futuros» del OEDT]. 

EUDA (2024), Understanding Europe’s drug situation in 2024 – key developments (European drug report 2024) (Comprender la situación de las drogas en Europa en 2024: principales avances (Informe Europeo sobre Drogas 2024)).

Future Impacts (2022), 3 Scenarios, 3 Alternative Addiction Futures for 2040 (Tres escenarios, tres futuros alternativos de las adicciones para 2040). Presentation for the EMCDDA Scenario Engagement Workshop at LxAddictions22 (Presentación para el taller de participación en escenarios del OEDT en LxAddictions22). 

JRC (Centro Común de Investigación) (2023), Reference foresight scenarios: scenarios on the global stand of the EU in 2040 (Escenarios prospectivos de referencia: escenarios sobre la situación global de la UE en 2040). 

AEMA (Agencia Europea de Medio Ambiente) (2020), Population trends 1950 – 2100: worldwide and within Europe (Tendencias demográficas 1950-2100: a escala mundial y en Europa). 

AEMA (2021), Trends and projections in Europe 2021 (Tendencias y proyecciones en Europa 2021). 

OIM (Organización Internacional para las Migraciones) (2020), The future of migration to Europe (El futuro de la migración a Europa). 

Kosow, H. y Gaßner R. (2008), Methods of future and scenario analysis: overview, assessment and selection criteria (Métodos de análisis prospectivo y de escenarios: visión global, evaluación y criterios de selección). 

Oxfam (2020), Global megatrends: mapping the forces that affect us all (Megatendencias globales: trazado de las fuerzas que nos afectan a todos). Oxfam International Discussion Papers (Documentos de debate de Oxfam International). 

Notas

(1) Véanse, por ejemplo, los escenarios de referencia para 2040 publicados por el Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea (JRC, 2023), los escenarios de la AEMA para su proyecto de Europa sostenible en 2050 (AEMA, 2021), el uso por parte de la AAUE de escenarios en su informe de 2023 sobre el futuro de la protección internacional en Europa (AAUE, 2023a) o la cartografía por parte de Eurofound de diferentes posibles resultados socioeconómicos de la transición justa en cuatro escenarios (Eurofound, 2023).

(2) El 2 de julio de 2024, el OEDT se convirtió oficialmente en la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA), con un mandato revisado. Aunque las actividades de prospectiva realizadas entre 2018 y 2024 tuvieron lugar mientras la organización seguía denominándose OEDT, en el presente documento nos referimos a la agencia con su nuevo nombre, la EUDA.

(3) Las megatendencias se definen como fuerzas impulsoras de cambios a largo plazo y observables en el presente que ejercen un gran efecto en todos los aspectos de la vida a escala mundial, y seguirán haciéndolo durante varias décadas.

(4) Esto incluyó estudios prospectivos recientes de la UE que abarcaban el mismo marco temporal (hasta 2040), así como trabajos en los que se debatieron avances específicos en el ámbito de las drogas.

(5) Si bien los distintos enfoques de la metodología de escenarios tienen sus propias fortalezas y debilidades (véase, por ejemplo, Curry y Schultz, 2009), la forma «modular» o morfológica de construir escenarios (es decir, la metodología basada en factores clave) es la que mejor se adapta a las necesidades de este proyecto. La metodología la desarrolló inicialmente un equipo del UE-JRC, y existen variantes de la metodología. Para más detalles sobre el enfoque, véase, por ejemplo, Kosow y Gaßner (2008).

(6) Los participantes presentaban una amplia gama de antecedentes regionales (incluidos no europeos) y profesionales, en particular como miembros de las comunidades científica y médica y representantes de institutos nacionales e instituciones de la UE pertinentes.

Agradecimientos

Future Impacts y su apoyo en la orientación del itinerario de prospectiva de la EUA, incluido el desarrollo de los escenarios y el conjunto de herramientas que los acompaña.

Información sobre Future Impacts

Future Impacts diseña y aplica procesos de prospectiva en torno a preguntas sobre el futuro de las organizaciones y corporaciones. Llevamos a cabo proyectos de prospectiva para identificar en el presente opciones de acciones orientadas al futuro. A tal efecto, utilizamos o combinamos análisis de tendencias, escenarios y encuestas Delphi, entre otros enfoques. Además de centrarnos en el desarrollo y la puesta en marcha de juegos de prospectiva individualizados, también nos centramos en el desarrollo de capacidades de prospectiva. Ayudamos a nuestros clientes a ampliar sus capacidades y habilidades de prospectiva por medio de la formación, manuales de herramientas y orientación.

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