Reducción de daños: situación actual en Europa (Informe Europeo sobre Drogas 2025)

Cover of the European Drug Report 2025: Harm reduction

La reducción de daños comprende intervenciones, programas y políticas que procuran reducir los daños sanitarios, sociales y económicos asociados al uso de drogas para las personas, las comunidades y las sociedades. En esta página encontrará el análisis más reciente sobre las intervenciones orientadas a reducir los daños derivados del uso de drogas en Europa, con datos fundamentales sobre el tratamiento con agonistas opioides, los programas de naloxona, las salas de consumo supervisado de drogas y otros aspectos. 

Esta página forma parte del Informe Europeo sobre Drogas 2025, el resumen anual que elabora la EUDA sobre la situación de las drogas en Europa.

Última actualización: 5 de junio de 2025

Reducción de daños: problemas cada vez más dinámicos

El uso de drogas ilegales contribuye a la carga mundial de morbilidad. Las intervenciones diseñadas para reducir esta carga incluyen actividades preventivas, destinadas a reducir o ralentizar el ritmo al que puede iniciarse el uso de drogas, así como oferta de tratamiento a quienes han desarrollado un problema relacionado con el uso de drogas. En el apartado general de reducción de daños se incluye un conjunto complementario de enfoques cuyo objetivo es reducir las consecuencias de las drogas en las personas y las comunidades. Se hace hincapié en la importancia de trabajar sin prejuicios con las personas que consumen drogas para reducir los riesgos asociados a conductas que, en su mayoría, se relacionan con resultados adversos para la salud y, de manera más general, para promover la salud y el bienestar. Probablemente, el más conocido de estos enfoques es el suministro de equipos de inyección estériles a las personas que usan drogas por vía parenteral, con el fin de reducir el riesgo de que contraigan una enfermedad infecciosa. Con el tiempo, los enfoques de este tipo parecen haber contribuido a la tasa relativamente baja, según los estándares internacionales, de nuevas infecciones por VIH actualmente asociadas al uso de drogas por vía parenteral en Europa. No obstante, las lagunas en la prestación de servicios y el creciente uso de estimulantes suponen un reto para que Europa alcance sus objetivos de atención continua de la OMS entre las personas que viven con VIH (véase Enfermedades infecciosas relacionadas con las drogas: situación actual en Europa). A lo largo de la última década, a medida que los patrones de uso de drogas cambiaban y las características de quienes consumen drogas evolucionaban, las intervenciones de reducción de daños han tenido que adaptarse, en cierta medida, para abordar un conjunto más amplio de conductas de riesgo y resultados en materia de salud. Entre ellas se encuentran la reducción del riesgo de sobredosis asociado a patrones emergentes de policonsumo, incluido el uso de estimulantes fumados, y la resolución de los problemas sanitarios y sociales, a menudo considerables y complejos, a los que se enfrentan las personas de poblaciones más marginadas y excluidas socialmente que usan drogas.

Respuestas a la reducción de los daños derivados de la evolución de la situación de las drogas

Existen problemas de salud crónicos y agudos asociados al uso de drogas ilegales que pueden verse agravados por factores como las propiedades de las sustancias, la presencia de adulterantes y patógenos, la vía de administración, la vulnerabilidad individual y el contexto social en el que se realiza el uso. Entre los problemas crónicos se encuentran la dependencia y las enfermedades infecciosas relacionadas con las drogas, pero hay también daños agudos, el más documentado de los cuales es quizá la sobredosis. Aunque es relativamente raro a nivel de la población, el uso de opioides aún es responsable de gran parte de la morbimortalidad asociada al uso de drogas. El uso de drogas por vía parenteral también aumenta los riesgos, al igual que el policonsumo. En consecuencia, las personas que usan opioides y las personas que usan drogas por vía parenteral han sido históricamente un objetivo importante de las intervenciones de reducción de daños, y este es el ámbito en el que se han desarrollado y evaluado más ampliamente los modelos de prestación de servicios.

Como consecuencia de ello, a lo largo de las tres últimas décadas algunos servicios de reducción de daños se han integrado cada vez más en el sistema general de prestación de asistencia sanitaria a las personas que consumen drogas en Europa. Inicialmente, la atención se centró en ampliar el acceso al tratamiento con agonistas opioides y a los programas de intercambio de agujas y jeringuillas, como parte de la respuesta al uso de drogas de alto riesgo. Estos programas se centraban principalmente en el uso por vía parenteral de heroína y la epidemia del VIH. Las orientaciones actualizadas conjuntas de la EUDA y el ECDC sobre la prevención y el control de las enfermedades infecciosas entre las personas que usan drogas por vía parenteral recomiendan el tratamiento con agonistas opioides para prevenir la hepatitis C y el VIH, así como para reducir las conductas de riesgo y la frecuencia del uso por vía parenteral, tanto en la comunidad como en los centros penitenciarios. Las orientaciones recomiendan también suministrar equipos de inyección estériles junto con el tratamiento con agonistas opioides para maximizar la cobertura y la eficacia de las intervenciones entre las personas que usan opioides por vía parenteral.

El suministro de equipos de reducción de daños suele consistir en la distribución de materiales estériles destinados a reducir los daños asociados al uso continuado de drogas, y ha evolucionado en paralelo a los patrones de uso. Por lo general, forma parte de programas integrados más amplios de reducción de daños, normalmente servicios de fácil acceso, y rara vez es una intervención independiente. Suelen ofrecerse orientaciones sobre el uso correcto de los artículos, su eliminación segura y las vías de administración menos arriesgadas. Generalmente, los equipos de reducción de daños incluyen los elementos necesarios para preparar las drogas para el uso, como filtros, cucharillas y agua, así como los elementos necesarios para administrar las drogas, como agujas, jeringuillas, pipas y papel de aluminio. También se proporcionan otros artículos para atender y prevenir los daños relacionados con el uso de drogas, como kits de cuidado de heridas para tratar las infecciones bacterianas causadas por las inyecciones y kits de naloxona para responder a las sobredosis. Las pruebas empíricas actuales ponen de manifiesto la eficacia de los programas de intercambio de agujas y jeringuillas y de naloxona para llevar a casa, si bien actualmente hay pocos datos acerca de la evaluación de otros elementos de reducción de daños.

En las tres últimas décadas, en algunos Estados miembros de la UE se han ampliado los enfoques de reducción de daños para abarcar otras respuestas, lo que ha incluido, por ejemplo, la creación de salas de consumo supervisado de drogas y la aplicación de programas de naloxona para llevar a casa destinados a reducir las sobredosis fatales (gráfico 13.1). Las intervenciones para reducir las muertes relacionadas con opioides incluyen las destinadas a prevenir las sobredosis y las destinadas a prevenir la muerte cuando se produce una sobredosis (gráfico 13.2).

Gráfico 13.1. Número de países europeos que han aplicado intervenciones de reducción de daños hasta 2024
 

Implementation at any level, including pilot projects, is included. In 2024, pilot take-home naloxone programmes were initiated in Croatia and Finland, and a take-home naloxone programme upon release from prison was initiated in Luxembourg.

Gráfico 13.2. Intervenciones para prevenir las muertes relacionadas con opioides por objetivo previsto y evidencia de beneficio

  • Reducción de los desenlaces fatales en caso de sobredosis
    • Administración de naloxona
    • Distribución de naloxona y formación* (servicios especializados y primeros intervinientes, comunidad)
    • Salas de consumo supervisado de drogas*
    • Aplicaciones de prevención de sobredosis fatales
  • Reducción del riesgo de sobredosis
    • Tratamiento con agonistas opioides, permanencia y continuidad de la atención*
    • Intervenciones específicas en momentos de tolerancia reducida, por ejemplo, salida de un centro penitenciario o interrupción del tratamiento.
    • Evaluación del riesgo de sobredosis, sensibilización y reducción de daños
    • Estrategias de prevención de la sobredosis
    • Prevención del desvío de medicamentos
    • Control de drogas y alertas de salud pública
    • Apoyo a la transición de los opioides por vía parenteral a los opioides fumados
    • Tratamientos específicos (tratamiento con naltrexona, tratamiento asistido con heroína)
  • Reducción de la vulnerabilidad
    • Atención integrada con los servicios de salud mental y con los servicios sanitarios genéricos
    • Intervenciones para mejorar el acceso a la asistencia social y sanitaria
    • Programas de vivienda social
    • Apoyo a los programas de empleo
    • Intervenciones para reducir o prevenir la estigmatización

Nota: Las intervenciones de las que hay indicios de beneficio y en cuyas pruebas podemos tener una confianza alta o razonable se destacan en negrita y con un asterisco (*).

Nota: Las intervenciones de las que hay indicios de beneficio y en cuyas pruebas podemos tener una confianza alta o razonable se destacan con un borde más grueso. Gran parte de los datos actuales sobre las intervenciones enumeradas en este gráfico son recientes o se consideran insuficientes, en parte debido a las dificultades prácticas y metodológicas de la investigación, especialmente en el desarrollo de ensayos controlados aleatorios (véase Spotlight on... Understanding and using evidence) (La importancia de comprender y utilizar los datos empíricos) y también porque los modelos de prestación de servicios a menudo difieren considerablemente.

Las salas de consumo supervisado de drogas son instalaciones en las que las personas que se inyectan drogas pueden hacerlo en condiciones higiénicas bajo la supervisión de personal formado. Además de ofrecer la posibilidad de intervenir directamente en las sobredosis que se producen in situ y de suministrar equipos de inyección estériles, las salas de consumo supervisado de drogas promueven la participación en tratamientos y otros servicios sanitarios y sociales. Algunos servicios proporcionan sensibilización y formación en materia de prevención de sobredosis, incluido el uso de naloxona. Las pruebas empíricas actuales indican que las salas de consumo supervisado de drogas pueden contribuir a reducir las muertes relacionadas con las drogas, y la base empírica sigue evolucionando, lo que refleja la compleja naturaleza de la evaluación de estos servicios (véase también Respuestas sanitarias y sociales: salas de consumo supervisado de drogas).

Los programas de naloxona para llevar a casa combinan la formación en el riesgo de sobredosis y el tratamiento con distribución de kits de naloxona a las personas que pueden ser testigos de una sobredosis de opioides, como los amigos y familiares de la persona afectada y otras personas que consumen drogas. Los programas de naloxona para llevar a casa también pueden dirigirse a otros posibles primeros intervinientes en caso de sobredosis, como los trabajadores de servicios de primera línea que interactúan con las personas que consumen drogas, incluidos los proveedores de atención médica, el personal de los refugios para personas sin hogar y los funcionarios de prisiones. Aunque en los Estados miembros de la UE se ha formado a un número cada vez mayor de personas en la administración de naloxona, en algunos países en los que está disponible siguen existiendo problemas de cobertura y acceso. Las sobredosis de opioides sintéticos potentes pueden requerir más de una dosis de naloxona. En entornos comunitarios, las directrices actuales recomiendan administrar las dosis de forma escalonada, dejando tiempo para evaluar la respuesta de la persona afectada entre las dosis y proporcionándole respiración de rescate o reanimación cardiopulmonar en caso necesario (véase también Muertes relacionadas con opioides: respuestas sanitarias y sociales).

En algunos países se han creado instalaciones de control de drogas para explicar a las personas qué sustancias contienen las drogas ilegales que han comprado. Por ejemplo, la concentración de la MDMA puede variar de un lote a otro, y en ocasiones los comprimidos pueden contener adulterantes y otras drogas. El mercado ilegal ofrece actualmente muchos estimulantes sintéticos y nuevas sustancias psicoactivas en forma de polvos o pastillas de aspecto similar, lo que aumenta el riesgo de que las personas que usan drogas no sepan qué estimulante o mezcla de sustancias están consumiendo. Si bien no son representativos a escala nacional, cabe destacar que los datos de los servicios de análisis de drogas indican, por ejemplo, que en la actualidad las catinonas sintéticas se compran intencionadamente, aunque a veces también se encuentran como adulterantes o se venden de forma fraudulenta. A menudo, cuando una persona adquiere estas sustancias desconoce qué tipo de catinona sintética está comprando, lo que le genera cierta incertidumbre en cuanto a los efectos que puede tener en su salud y los riesgos que supone. Cuando se integran en salas de consumo supervisado de drogas, los controles de drogas pueden llegar a grupos más marginados de personas que consumen drogas y que corren un mayor riesgo de sobredosis debido a un opioide más potente o inesperado. Los servicios de control de drogas pueden funcionar junto con otros indicadores de vanguardia para proporcionar información sobre las tendencias actuales del mercado de la droga y las preferencias de las personas que usan drogas, elementos importantes a la hora de desarrollar otros enfoques de reducción de daños, incluidas las comunicaciones y alertas de riesgos específicas (véase también Estimulantes sintéticos: situación actual en Europa y MDMA: situación actual en Europa).

La creciente integración de los mercados de nuevas sustancias psicoactivas y drogas ilegales está planteando nuevos retos en materia de salud pública. Algunos ejemplos son el cáñamo mezclado con cannabinoides semisintéticos; los estimulantes mezclados con diversas sustancias, en ocasiones catinonas sintéticas; la ketamina, o los nuevos opioides sintéticos mezclados o vendidos de forma fraudulenta como heroína. Dado que los episodios de intoxicación pueden evolucionar rápidamente, entender en qué consiste la comunicación eficaz del riesgo ha cobrado mayor importancia. Aunque la gama de servicios prestados puede variar, todos los servicios de control de drogas llevan a cabo algún tipo de actividad de comunicación de riesgos para la salud, a menudo mediante la emisión de alertas sobre las drogas analizadas y el intercambio de datos con otras partes interesadas. El objetivo es prevenir o reducir los daños, tanto para la persona que somete la sustancia a control como para la población (otras personas que pueden estar expuestas a la misma sustancia). Los pasos futuros en este ámbito pueden incluir medidas encaminadas a la armonización y la creación de consenso entre los servicios europeos de control de drogas sobre la determinación de criterios y umbrales para cuándo y cómo emitir alertas, así como la adopción de procedimientos operativos normalizados basados en datos contrastados para la comunicación de riesgos para la salud. Estas cuestiones se analizan en un manual elaborado por la EUDA con la ayuda del proyecto transeuropeo de información sobre drogas acerca de las estrategias de comunicación de los riesgos para la salud para los servicios de control de drogas.

Algunas de estas intervenciones siguen siendo controvertidas en cuanto a su eficacia en los resultados sanitarios, por razones que incluyen su situación jurídica y la naturaleza cambiante de la base empírica. Por lo tanto, la cobertura de estas nuevas intervenciones sigue siendo desigual dentro de los países y entre ellos y, cuando existen, en muchos casos se concentran en las grandes ciudades. En general, la cobertura y el acceso a los servicios de reducción de daños, incluidos algunos modelos de servicios consolidados y relativamente bien documentados, varían considerablemente entre los Estados miembros de la UE, y en algunos países siguen siendo inadecuados para cubrir las necesidades estimadas.

Se necesita una mayor preparación para hacer frente al reto de las potentes drogas sintéticas. En Europa, el potencial de las sustancias sintéticas potentes para causar daños va en aumento, pues su uso involuntario en polvos o mezclas vendidos de manera fraudulenta como otras drogas puede provocar intoxicaciones y muertes. Esto, unido a unos patrones más complejos de policonsumo, se suma a los ya considerables retos que plantea el desarrollo de respuestas eficaces para reducir las muertes por sobredosis y las intoxicaciones agudas relacionadas con drogas. Un ejemplo de esta creciente complejidad es la aparición de nitazenos muy potentes en Europa. Estas sustancias, que pueden ser más potentes que el fentanilo, han estado implicadas en brotes de intoxicación en algunos lugares de Europa y han impulsado el aumento del número de muertes relacionadas con las drogas en Estonia y Letonia (véase también Nuevas sustancias psicoactivas: situación actual en Europa).

Tras la detección en Irlanda, en junio de 2024, de varios casos agrupados de sobredosis relacionadas con nitazenos que se vendían como comprimidos de benzodiazepinas en la comunidad y en centros penitenciarios, se llevó a cabo un estudio rápido de comunicación de riesgos. El estudio se realizó con apoyo de servicios de fácil acceso e incluyó la distribución de folletos en lugares públicos donde se consumen drogas y la distribución de información en las redes sociales y las plataformas de noticias (gráfico 13.3). Este ejemplo ilustra la necesidad actual de los servicios de responder más rápida e intensamente a los brotes de intoxicación por drogas. La presencia de tales mezclas y sustancias vendidas de manera fraudulenta en el mercado pone de relieve la necesidad actual de revisar y adaptar los enfoques para realizar algunas intervenciones de reducción de daños. La EUDA está desarrollando un nuevo sistema europeo de alerta en materia de drogas que apoyará las actividades de preparación y respuesta nacionales y de la UE a los riesgos graves relacionados con drogas mediante un intercambio rápido de información, alertas específicas y otras comunicaciones de riesgos.

Gráfico 13.3. Ejemplo de comunicación rápida de riesgos emitida en Irlanda, 2024

En términos más generales, dada la posible evolución del mercado de los opioides sintéticos, el nuevo sistema mejoraría la preparación para revisar los planes actuales de respuesta a cualquier posible aumento de la disponibilidad y el uso de opioides sintéticos o del daño asociado a estas sustancias. Ello podría incluir la mejora de las capacidades de análisis toxicológico, los mensajes de alerta y la preparación de los intervinientes de primera línea.

Cuando se dispone de salas de consumo supervisado de drogas operativas, los posibles beneficios y riesgos de la prestación de servicios de control de drogas también pueden ser una cuestión a tener en cuenta. Esta integración de los servicios es cada vez más frecuente. Alrededor de una tercera parte de los participantes en una encuesta realizada entre las salas de consumo supervisado de drogas de Europa notificaron la prestación de servicios de control de drogas in situ, y la mitad notificaron la prestación de servicios externos.

Patrones de uso de estimulantes y dificultades para reducir los daños

Reducir los riesgos asociados al uso de drogas inyectables siempre ha sido un objetivo importante de las intervenciones de reducción de daños, y los modelos de servicios están relativamente bien desarrollados y documentados. Sin embargo, incluso en este ámbito, los cambios en el uso de drogas están planteando nuevos retos para la prestación efectiva de servicios. En la última década se han producido en 7 ciudades europeas de 6 Estados miembros de la UE brotes de VIH asociados al uso por vía parenteral de estimulantes sintéticos ilegales. El uso de estimulantes se asocia a una frecuencia potencialmente mayor de las inyecciones en comparación con el uso de heroína, mientras que el uso de crack y otras pastillas trituradas e inyectadas también conlleva riesgos adicionales para la salud. Estos patrones de uso plantean cuestiones relativas, por ejemplo, al tipo y la adecuación de las agujas y jeringuillas que se suministran a las personas que consumen drogas en la calle, que en la actualidad se caracterizan típicamente por el policonsumo. También ponen de relieve la necesidad de un nivel relativamente elevado de servicios de reducción de daños para prevenir estos brotes y contenerlos rápidamente. Y esto sucede en un momento en el que, por ejemplo, la oferta de intercambio de agujas sigue siendo inadecuada en algunos Estados miembros de la UE.

Los estimulantes sintéticos y otras sustancias diversas se consumen para facilitar y potenciar las relaciones sexuales en el contexto del uso sexualizado de drogas por diversos grupos, pero principalmente en una pequeña subpoblación de hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres. Esta práctica se conoce como «chemsex». Aunque la definición es imprecisa, generalmente se refiere a situaciones o eventos en los que pueden producirse tanto el uso de drogas de alto riesgo como el comportamiento sexual de alto riesgo.. Las drogas implicadas pueden ir desde estimulantes, como la metanfetamina, la cocaína y las catinonas sintéticas, hasta alcohol, depresores como el GHB/GBL y sustancias disociativas como la ketamina. Si bien es difícil estimar la prevalencia del chemsex, la información procedente de los estudios de investigación sugiere que se trata de un problema presente, aunque a pequeña escala y entre subgrupos específicos de personas que consumen drogas, en toda Europa. Colaborar con las personas implicadas en estas formas de comportamientos de alto riesgo y proporcionarles respuestas eficaces para reducir los daños sigue siendo difícil por diversas razones, incluida la falta de una prestación de servicios integrada en muchos lugares, y es necesario desarrollar intervenciones adaptadas para reducir los daños. Queda patente, pues, la importancia de establecer asociaciones interinstitucionales sólidas entre las personas que prestan servicios de salud sexual y las que prestan servicios de reducción de daños relacionados con las drogas.

Evolución de las amenazas para la salud pública y mayor desarrollo de los enfoques de reducción de los daños

Pese a que el cannabis es la droga ilegal más comúnmente consumida en Europa, puede afirmarse que a menudo faltan consejos e intervenciones para reducir los daños que produce. Las personas que usan drogas cannabis de Europa suelen fumar la droga mezclada con tabaco, y un ámbito en el que se pueden desarrollar estrategias de reducción de daños es el estudio de qué medidas podrían ser eficaces para reducir los daños derivados de fumar. En términos más generales, a medida que los tipos y formas de productos de cannabis disponibles en Europa van cambiando, también lo hacen las consideraciones sobre las implicaciones que esto tiene en las respuestas de reducción de daños. En general, los productos de cannabis, tanto la resina como la hierba, tienen ahora una mayor potencia (contienen más THC) que históricamente, y los productos de cannabis de alta potencia se asocian a más daños agudos y crónicos. Además, se ha ampliado la diversidad de los productos, y en la actualidad la oferta incluye productos comestibles, líquidos de vapeo y extractos para uso con dispositivos electrónicos, junto con una mayor disponibilidad de cannabinoides semisintéticos. Estos cambios dan lugar a nuevos retos potenciales para identificar intervenciones eficaces de reducción de daños y oportunidades de aplicar esas intervenciones a fin de reducir los daños.

El cannabis no es el único ámbito en el que los enfoques de reducción de daños tienen potencial para desempeñar un papel más importante. Como hemos señalado en este mismo Informe Europeo sobre Drogas, también hay indicios de un interés creciente de las personas que usan drogas por un conjunto más amplio de sustancias. Esas sustancias pueden causar daños, y es probable que algunos patrones de uso aumenten el riesgo de efectos adversos, lo que genera oportunidades potenciales de los enfoques de reducción de daños.

Aunque el establecimiento y el mantenimiento de algunas respuestas de reducción de daños, como las salas de consumo supervisado de drogas, siguen siendo controvertidos en algunos países europeos, existe un amplio consenso en que las medidas basadas en datos contrastados para reducir los daños son un componente importante de las políticas equilibradas en materia de drogas. No obstante, muchos países podrían beneficiarse de la ampliación de la cobertura de sus intervenciones de reducción de daños. Por lo tanto, los contextos en los que operan los servicios de reducción de daños, la base empírica que los respalda y lo que constituye las normas de calidad de la atención en este ámbito siguen siendo áreas clave para un mayor desarrollo y consideración política. De cara al futuro, la evolución de las amenazas para la salud pública derivadas de los mercados dinámicos de drogas ilegales de Europa pone de relieve la necesidad constante de desarrollar y evaluar nuevos enfoques y modelos de prestación de servicios que protejan la salud de las personas expuestas a riesgos derivados de patrones de uso más complejos, nuevas sustancias y mezclas, o asociados a determinados subgrupos o entornos.

El documento de la EUDA Respuestas sanitarias y sociales a los problemas relacionados con las drogas: Una guía europea contiene información detallada para quienes deseen saber más sobre las pruebas que existen de la eficacia relativa de la reducción de daños y otras formas de intervención.

Principales datos y tendencias

Programas de intercambio de agujas y jeringuillas

  • Los programas de intercambio de agujas y jeringuillas son un componente estándar y ampliamente disponible de los servicios de reducción de daños. En 2023 existían programas de intercambio de agujas y jeringuillas en todos los Estados miembros de la UE y Noruega La cobertura y el acceso a las agujas y las jeringuillas siguen siendo un reto, ya que solo 7 de los 25 países con datos disponibles alcanzaron el objetivo de prestación de servicios de la OMS en 2023 (gráfico 13.4), y solo 5 de estos países notifican también datos sobre el acceso al tratamiento con agonistas opioides.

Tratamiento con agonistas opioides

  • Los agonistas opioides ofrecen una forma eficaz de tratamiento de la dependencia de opioides que constituye un modelo de prestación de servicios que aborda algunos objetivos de reducción de daños. El tratamiento con agonistas opioides es una intervención bien establecida que se aplica en todos los países europeos y se reconoce como un factor de protección contra las muertes por sobredosis. Sin embargo, en 2023 solo 15 de los 23 países con datos disponibles alcanzaron el objetivo de prestación de servicios de la OMS (gráfico 13.4), y solo 10 de estos países también notifican datos sobre el acceso al suministro de agujas y jeringuillas.
  • En las clínicas de tratamiento de Europa se prescriben diversos fármacos agonistas opioides, el más utilizado de los cuales es la metadona, pues la reciben alrededor del 56 % de los pacientes que toman agonistas opioides, mientras que otro 35 % se trata con medicamentos basados en la buprenorfina.
Gráfico 13.4. Distribución de agujas y jeringuillas y acceso a un tratamiento de sustitución de opioides con arreglo a los objetivos de la OMS para 2025, 2003 o estimaciones más recientes disponibles

The coverage is based on the latest national estimates of injecting drug use and high-risk opioid use matched by harm reduction activity data (within a maximum of 2 years). The estimate of coverage of opioid agonist treatment for Belgium is derived from a subnational study conducted in 2019.

Programas de distribución de naloxona «para llevar»

  • Hasta 2023, 15 países europeos notificaron la aplicación de programas de naloxona para llevar a casa para prevenir las muertes por sobredosis. En 2024 se pusieron en marcha programas piloto de naloxona para llevar a casa en Croacia y Finlandia, y un programa de naloxona para llevar a casa tras la salida de un centro penitenciario en Luxemburgo.
  • La naloxona estaba disponible en forma de aerosol nasal en 17 de estos países, pero no en Lituania. Estaba disponible en dosis de 1,8 mg/0.1 ml en los 15 países, y también en dosis de 1,26 mg/0.1 ml en 5 países.
  • Se disponía de formulaciones inyectables de naloxona en 7 países, 5 países notificaron viales de 0,4 mg/ml, y Francia e Irlanda notificaron jeringuillas que contenían 5 dosis (gráfico 13.5).
  • Se ha notificado que la naloxona está disponible sin receta en Dinamarca, Francia, Italia y Suecia.
Gráfico 13.5. Disponibilidad de naloxona para llevar a casa, formulaciones disponibles, número de personas formadas y número de kits entregados, en Europa
 
<p class="footnote">Data for EU Member States, Norway and Türkiye in 2023. Czechia, Germany, Ireland, France, Lithuania, Austria, Portugal and Slovenia have confirmed that the programmes were continued in 2024. The numbers relate to 2023 for all countries, except for Croatia (2024 pilot) and Czechia (2024). In 2024, Finland initiated a pilot programme and Luxembourg initiated a programme of distribution upon prison release. Austria extended the programme to a new province in 2024. In Greece in 2023, a law was issued for take-home naloxone. However, the programme is not yet available.</p>

Servicios de control de drogas

  • Doce países europeos notifican la existencia de algún tipo de servicio de control de drogas. Estos servicios operan en diversos entornos, como festivales, salas de consumo supervisado de drogas y lugares fijos de la comunidad.
  • Los servicios de control de drogas tienen por objetivo prevenir los daños, al informar a las personas de la composición química de las sustancias ilegales que han comprado. También pretenden dar acceso a asesoramiento o a intervenciones breves, aunque esto no siempre es posible. Las técnicas analíticas que aplican estos servicios van desde tecnologías sofisticadas que pueden proporcionar información sobre la potencia y el contenido de una amplia variedad de sustancias, hasta métodos que simplemente muestran la presencia o la ausencia de una droga determinada (gráfico 13.6). La información recopilada por los servicios también proporciona una visión avanzada de las tendencias del mercado de la droga y las preferencias de las personas que usan drogas.
Gráfico 13.6. Ilustración de la gama de tecnologías de control de drogas disponibles y de su precisión y fiabilidad relativas

Tecnologías de control de drogas clasificadas por orden de mayor precisión y fiabilidad de los resultados:

  • Múltiples métodos
    (más preciso y fiable)
  • Cromatografía de líquidos de alto rendimiento
  • Espectroscopia de transformación de Fourier
  • Cromatografía en capa fina
  • Análisis con reactivos
    (menos preciso y fiable)

Salas de consumo supervisado de drogas

  • La estrategia de la UE sobre drogas 2021-25 considera las salas de consumo supervisado de drogas un enfoque innovador de la reducción del riesgo y los daños entre las poblaciones de alto riesgo; no obstante, en algunos países sigue siendo difícil crearlas. En 2024 había salas de consumo supervisado de drogas en funcionamiento en 13 Estados miembros de la UE y Noruega (gráfico 13.7). Algunas de estas salas ofrecen servicios integrados de control de drogas para prevenir los riesgos de sobredosis de drogas muy potentes, adulteraciones o sustancias inesperadas, por ejemplo.
  • El seguimiento de las características y necesidades de los clientes de las salas de consumo supervisado de drogas a escala europea es difícil debido a las diferencias locales. Sin embargo, la EUDA y la Red Europea de Salas de Consumo Supervisado de Drogas están colaborando en la recopilación armonizada de datos. Los datos comunicados por 12 salas de consumo supervisado de drogas europeas indican que la mayoría de los clientes son varones de entre 40 y 49 años. En algunos países existen centros especializados para mujeres y clientes transgénero.
  • En 2023, las 13 salas de consumo supervisado de drogas notificaron 346 episodios de urgencias, aproximadamente un tercio de los cuales estaban relacionados con el policonsumo.
Gráfico 13.7. Localización y número de salas de uso supervisado de drogas en Europa, 2023
 

Source: European Network of Drug Consumption Rooms (ENDCR) and Correlation – European Harm Reduction Network (C-EHRN).

Please note that all geographical coordinates used here are approximate only.

Intervenciones en los centros penitenciarios

  • Los datos de la EUDA sobre reducción de daños e intervenciones terapéuticas disponibles en los centros penitenciarios en 2023 muestran que la continuidad del tratamiento con agonistas opioides estaba disponible en todos los Estados miembros de la UE, excepto uno (Eslovaquia), así como en Noruega y Turquía. El inicio del tratamiento con agonistas opioides en personas ingresadas en centros penitenciarios no estaba permitido en 3 países (Bulgaria, Letonia y Eslovaquia). Los programas de intercambio de agujas y jeringuillas estaban disponibles en centros penitenciarios de 3 países: en todos los centros penitenciarios de España y Luxemburgo (1 centro penitenciario), y en 1 centro penitenciario de mujeres en Alemania. La naloxona para llevar estaba disponible en 7 países (Alemania, Estonia, Irlanda, Francia, Italia, Lituania y Noruega) (gráfico 13.8).
  • En septiembre de 2024 se puso en marcha en Luxemburgo un programa de distribución de naloxona para llevar a casa tras la salida de un centro penitenciario.
Gráfico 13.8. Disponibilidad de intervenciones relacionadas con drogas y otras intervenciones sanitarias y de asistencia social dirigidas a las personas que consumen drogas y están ingresadas en un centro penitenciario, Europa, 2023
Number of countries reporting the formal availability of interventions in prison

European situation by type of intervention in prison

 

Source: Prison and drugs in Europe: current and future challenges (EMCDDA, 2021), updated with recent data from 2023 prison workbooks, EUDA national focal points

Datos de origen

Los datos utilizados para generar las infografías y los gráficos de esta página pueden consultarse a continuación.

El conjunto completo de datos de origen para el Informe Europeo sobre Drogas 2025, incluidos los metadatos y las notas metodológicas, está disponible en nuestro catálogo de datos.

A continuación se incluye un subconjunto de estos datos, utilizados para generar infografías, gráficos y otros elementos similares que aparecen en esta página.

Corrección. El 27 de octubre de 2025, se corrigieron las dosis de naloxona en aerosol nasal para leer 1,8 mg/0,1 ml y 1,26 mg/0,1 ml.

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